La Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) profundiza su política de control interno con nuevas medidas impulsadas por la rectora, Dra. Natalia Albarez Gómez, orientadas a garantizar el cumplimiento de las obligaciones docentes y la calidad académica.
En los últimos relevamientos, las auditorías detectaron mal desempeño y ausencias reiteradas en varias cátedras, situaciones que habían sido toleradas en gestiones anteriores y que afectaban directamente el dictado regular de clases.
Frente a estos incumplimientos, la conducción universitaria dispuso la apertura de sumarios administrativos y la suspensión de haberes a los docentes que dejaron sin clases a sus estudiantes.
Desde el Rectorado destacaron que estas acciones buscan proteger los derechos de los alumnos, asegurar que cada materia se dicte en tiempo y forma y recuperar los estándares académicos de la institución.
La gestión de Albarez Gómez reafirma así su línea de “mano dura” contra la desidia y el incumplimiento, con el objetivo de consolidar una universidad más transparente, ordenada y comprometida con la formación de los futuros profesionales.