- Las recomendaciones sobre el consumo de cafeína en la gestación varían al ritmo de nuevas investigaciones sobre sus efectos potenciales en el crecimiento fetal. Cuáles son los límites según el trimestre
El consumo de cafe durante el embarazo sigue siendo motivo de debate entre especialistas y organismos internacionales de salud.
Diversas autoridades, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, coinciden en que la ingesta moderada de cafeína no está prohibida para embarazadas, advierten sobre la necesidad de mantener límites precisos.
De acuerdo con la licenciada en Nutrición y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética, Iva Marques, las gestantes que ya consumían café antes del embarazo pueden seguir haciéndolo si toleran bien la cafeína.
Las recomendaciones, en línea con las emitidas por la OMS, EFSA y FDA, establecen que la cafeína debe ingerirse con moderación para reducir riesgos potenciales asociados al desarrollo fetal, según informó la American Pregnancy Association.
La mayoría de las guías internacionales establecen que el límite seguro es de 200 miligramos de cafeína al día durante el embarazo, cifra equivalente a una o dos tazas de café, según el tipo y preparación.
Marques explicó que esta dosis es la misma considerada segura para adultos sanos, ya que la cafeína se metaboliza en el hígado, aunque de modo más lento durante el embarazo. Cifras superiores a este límite podrían asociarse con una mayor probabilidad de efectos adversos.
El metabolismo de la cafeína cambia conforme avanza la gestación. Un adulto sano elimina la cafeína en cuatro o cinco horas, pero hacia el final del embarazo ese tiempo puede triplicarse y extenderse hasta 20 horas. Según Marques, eso implica que la cafeína permanece más tiempo en el organismo de la madre y del feto, lo que exige atenuar su consumo durante el avance del embarazo.
El café descafeinado es una opción para quienes desean conservar el sabor del café minimizando la exposición a la cafeína. Debe contener menos de 0,1% de cafeína en peso seco para considerarse apto. Marques asegura que los solventes químicos utilizados en la descafeinización, como el cloruro de metileno y el acetato de etilo, no persisten en el producto final, por lo que su ingestión resulta segura para embarazadas.