- Los compromisos del año que viene superan los USD 18.000 millones y el nivel de riesgo país aleja la posibilidad de emitir nueva deuda para abonarlos. Milei quiere sacar de la cancha “el fantasma del default”
Para el próximo año, el Gobierno nacional deberá cumplir vencimientos de deuda en moneda extranjera por USD 18.182 millones: USD 9.684 millones en capital y USD 8.498 millones en intereses, según estimaciones de la consultora Eco Go. Las necesidades totales para saldar compromisos ascienden a USD 29.636 millones —USD 18.983 millones en capital y USD 10.653 millones en intereses—, si se consideran los pagos de bonos del Banco Central, además de los compromisos de provincias y empresas.
Las dudas de los inversores respecto a la solvencia del país crecieron ante el agotamiento de recursos del Tesoro para sostener el precio del dólar dentro de las bandas cambiarias establecidas en abril, tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 20.000 millones. Con el acuerdo de intercambio de monedas oficializado por Bessent, el Gobierno busca brindar certidumbre. Este acuerdo será ratificado el martes durante la reunión bilateral entre Milei y Donald Trump en el Salón Oval de la Casa Blanca. El foco principal está puesto en los pagos a bonistas privados previstos para enero y julio.
El ministro Luis Caputo explicó este domingo a La Nación+: “En enero tenemos que pagar USD 4.200 millones de bonos. Podemos llegar a tener refinanciamiento, como ocurre en la mayoría de los países, o no tenerlo, como sucede actualmente en nuestro caso. Si no lo tuviéramos, podríamos solicitar a Estados Unidos USD 4.200 millones del swap y garantizar así el pago de los cupones de enero y julio. Este acuerdo debería reducir el riesgo país”, precisó Caputo.
El swap sería estructurado entre el Tesoro norteamericano y el Banco Central, por lo que el Tesoro deberá comprarle esas divisas a la autoridad monetaria.
Por su parte, Milei declaró en El Observador: “Si el mercado no acompañara, la Argentina contará con financiamiento de Estados Unidos para reprogramar la deuda, lo que elimina el fantasma del default. El país es solvente y pagamos USD 50.000 millones. Hemos alcanzado el equilibrio fiscal; la única duda es la liquidez. Si persiste el temor en el mercado y no se habilita la posibilidad del rollover, aparece Estados Unidos”.
Un informe reciente de la consultora Analytica advirtió que las metas de financiamiento propuestas por el Gobierno argentino son difíciles de cumplir en un contexto de mayor riesgo país. El proyecto de Presupuesto 2025 preveía la colocación de USD 7.000 millones en deuda en moneda extranjera y USD 5.000 millones en BONTE —títulos en pesos suscritos en dólares para inversores no residentes—, cuya emisión se suspendió por la suba de tasas de interés.