Lo que debía ser una noche de celebración por el Día de la Madre terminó en un episodio de violencia familiar en el barrio Obrero 2 de la capital riojana.
Un joven de 26 años, en estado de ebriedad, comenzó a discutir con su madre en una vivienda de calle Sonia Lander y, en medio del enojo, la golpeó con varios puñetazos en el rostro.
La víctima fue asistida por personal médico y, aunque sufrió lesiones leves, no fue necesario su traslado. Al llegar la policía, el agresor se mostró aún más alterado e intentó atacar a los uniformados, por lo que fue reducido y trasladado a sede policial.
El caso quedó caratulado como infracción al artículo 33 del Código de Faltas. Desde la fuerza destacaron la rápida actuación que permitió contener la situación. El joven permanece detenido y a disposición de la Justicia.