El secretario de Ambiente de La Rioja, Dr. Santiago Azulay, admitió que el cambio climático ya golpea a la provincia y que los incendios forestales son cada vez más voraces. Sin embargo, más allá de las capacitaciones docentes y los proyectos anunciados, la prevención y el control de esta problemática siguen siendo desafíos pendientes.
Azulay destacó que más de 250 docentes fueron capacitados en prevención de incendios y recibieron manuales para transmitir conciencia ambiental a los alumnos. No obstante, vecinos y ambientalistas advierten que estas acciones, aunque valiosas, no alcanzan frente al avance del fuego que cada año pone en riesgo a comunidades enteras.
El funcionario recordó las inundaciones de enero en los Llanos riojanos como un ejemplo de la crisis climática. A pesar de esto, el acompañamiento del gobierno provincial y los proyectos internacionales todavía no se traducen en medidas concretas de impacto inmediato en el territorio.
Azulay volvió a responsabilizar a las personas que inician focos ígneos, señalando que “es un delito tipificado en el Código Penal” y que se realizan denuncias cuando hay pruebas. Sin embargo, la Justicia pocas veces logra condenas, y los incendios suelen quedar impunes.
En medio de las críticas al gobierno nacional por su política financiera, el secretario defendió la presencia del Estado provincial y agradeció el trabajo de brigadistas y bomberos. Pero en las zonas rurales y de interfase, los pobladores reclaman mayor infraestructura, equipamiento y campañas de prevención sostenidas en el tiempo.
Finalmente, Azulay instó a los vecinos a evitar la quema de basura y anunció capacitaciones sobre compostaje, aunque para muchos se trata de medidas aisladas frente a una problemática de gran magnitud.